Los atenienses pues, trabaron combate con los beocios y se impusieron netamente, pues mataron a un gran número de enemigos y les hicieron setecientos prisioneros. En ese mismo día pasaron a Eubea y trabaron un nuevo combate, esta vez con los calcidios, a quienes también vencieron, dejando cuatro mil clerucos en las tierras de los hippobotai. A todos los calcidios, que así mismo hicieron prisioneros, los mantuvieron en cautividad cargados de grilletes, en compañía de los prisioneros beocios, sin embargo, al cabo de cierto tiempo, los pusieron en libertad a cambio de un rescate fijado a razón de dos minas por cabeza. Por otra parte, los grilletes con los que los cautivos habían estado encadenados, los colgaron en lo alto de la Acrópolis, y todavía seguían conservados en mi tiempo…
Autor: Heródoto, Hist., 77. 2-4.
Cronología: el autor relata los hechos en el siglo V a.C. y se producen unos años antes, en el siglo VI a.C.
Referencia descriptiva básica: el conflicto entre Iságoras y Clístenes por el control de Atenas propició un conflicto en el cual Iságoras pedirá ayuda a Esparta y a los persas. Clístenes, al frente de Atenas, vencerá la resistencia de los beocios y los calcidios, como se refleja en el texto; será la primera vez que se utilice el régimen de cleruquía por parte de Atenas con un sentido militar y defensivo; poder de Atenas indiscutible tras su victoria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario